San Lorenzo Siena

Antes de hablar del Retablo de la Pinacoteca de Siena en el cuál está represnetado San Lorenzo, hago una breve introducción sobre la figura de este diácono martir, recordado por la Iglesia católica el 10 de agosto

Lorenzo, originario de Huesca de la región de Aragón, fue uno de los diáconos de Roma. Completó los estudios “humanísticos” en Zaragoza. Aquí conoció el futuro Papa Sisto II, que en Zaragoza era uno de los maestros más apreciados.

Juntos se mudaron a Roma y cuando Sisto fue nombrado Papa en el 257, encomendó a Lorenzo  la tarea de arcidiácono, es decir, de responsable de las actividades caritativas en la ciudad.

El año siguiente, precisamente al principio de agosto, el Emperador Valeriano estableció, con un edicto, que todos los obispos, los presbiteros y los diáconos tenian que ser asesinados. Sisto II fue asesinado el 6 agosto, mentrias celebrava la eucaristía en las catacumbas de San Callisto. Cuatro días  después sucedió lo mismo a Lorenzo.

No se sabe con certeza si Lorenzo fue quemado de verdad sobre la parrilla de tortura, el hecho es que desde el siglo IV es uno de los mártires más venerados por la Iglesia católica y está tradicionalmente representado con la “parrilla”, presunto instrumento de su martirio. La literatura cristiana también celebró desde el principio la memoria de Lorenzo, como por ejemplo el Panegírico de Papa Damaso o la Passio Polycromi.

Entre las obras del arte senésa hay un retablo de Niccolò di Segna en el cual el santo está representado con suntuosas vestiduras doradas pero sin parrilla, muy probablemente por el tamaño reducido del panel. La tabla se conserva desmembrada  y datada alrededor del 1320, es decir, a los primeros años de la actividad del pintor. Se trata de un retablo definido “ a dos órdenes”, según un esquema “estrenado” por Duccio di Buoninsegna en el Retablo N.47 de la misma Pinacoteca de Siena. Éste último es el ejemplo más antigüo que se conserva de retablo con más registros de figuración, que se convertirá en la fórmula clásica en los retablos del siglo XIV (White 1979; Van Os 1984).

Niccolò di Segna es considerado un pintor ‘duccesco’, pero desde el inicio de su actividad también se demostró sensible a las novedades pictóricas de los nuevos artistas, como las que introdució  Simone Martini en la Maestà del Palacio Pubblico, realizada en el 1315. Esto es evidente en las figuras del registro superior del retablo de Niccolò, que presentan  auréolas punzadas, una técnica introducida en pintura justo por Simone Martini.

Niccolò di Segna era hijo de Segna di Bonaventura, él también artista formandose sobre la herencia pictórica de Duccio. Como ya he dicho, Niccolò en los primeros años se dejerá sugestionar por la pintura de Simone Martini, pero con los años él cambiará su estilo, logrando el vigor formal del arte de Pietro Lorenzetti , otro gran protagonista de la pintura senésa de la primera mitad del siglo XIV. Las únicas obras fechadas y firmadas por el artista son una Cruz pintada, siempre de la Pinacoteca (1345), luego hay una Virgen con  el Niño procedente de la Iglesia de Montesiepi en San Galgano (1336).