En el panel de la Maestad podemos ver un sepulcro vacío – con una tira de sábana – que está vigilado por un angel que anuncia a las tres Marías que Jesús no está allí. El topos vuelto a proponer por el pintor Duccio encontraba sus antecedentes en la tradición bizantina de los siglos anteriores. De este argumento se ocupa Salvatore Settis en un ensayo, donde afirma que una evolución hacia la representación humana de Cristo resuscitado no ocurre antes del siglo XIII.

Pero me urge señalar que se encuentra algun ejemplo de tal desarrollo ya antes de esa fecha, como en la Resurrección representada sobre un Brazal de ceremonial, fechado entre el 1170 y 1180, y atribuible a la produción de orfebrería de área renana, actualmente custodiado en el Louvre.

 

 

Aquí Cristo ya ha salido con un pié del umbral del sepulcro y a sus piés se encuentran dos soldados durmientes.
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Volviendo al panel senés, se puede corroborar entonces que Duccio de Buoninsegna se refiere a un esquema bien consolidado, consciente de la matriz iconográfica bizantina. Sin embargo no faltan en esta escena elementos de nodevad formal, como el sepulcro que es un cubo perspectivo que mide el espacio de la representación. Por ese expediente el pintor se habrá inspirado, probablemente, a las Histórias de José, ya pintadas hace una quincena de años en la basilica de San Francesco en Assisi, punto de encuentro para importantes personalidad artísticas entre los siglos XIII y XIV.

Otras referencias a las pinturas de Assisi emergen en las histórias senésas de Duccio, pero más adelante ralizarè una indagación estilística e iconográfica adecuatamente extensa.

 


Michele Busillo

Guía turístico de Florencia y Siena

 

 

Bibliografía

S.Settis; Iconografia dell’arte italiana 1100-1500: una linea; coll.  Piccola Biblioteca Einaudi; Torino 2005; pp.120-121