Según la tradición, nochevieja es un momento en que se suele reunirse con amigos o con su propia familia, para saludar la llegada del año nuevo. Además de las clásicas metas de montañas, muchos son los que descorchan la botella de Spumante de medianoche en las plazas de la ciudades de arte.

Si sois entre los que, para hacer la cuenta atrás, han planeado de alcanzar una ciudad toscana, aquí está una sugerencia para vosotros.

banchi di sopra con luci

Entre las ciudades más interesantes donde pasar nochevieja, seguramente Siena es una de las más interesantes. Conocida por la histórica carrera de caballos, el Palio – evento que tiene lugar en verano – la ciudad, patrimonio de la UNESCO desde el 1995, también es capaz de ofrecer a sus visitantes en los meses de invierno; justo durante este periodo es cuando se pueden admirar los adornos navideños por las calles del casco histórico: desde Via di città, pasando por Via Banchi di Sopra, hasta llegar en Piazza del Campo, la ciudad es un triunfo de colores y perfumes.

IMG_4256

Entre las callejuelas medievales, no serán solamente los ojos a ser gratificados, sino el paladar también: bastará con acercarse a una de las tiendas de comestibles por quedarse atraídos de los olores provenientes desde el interior, donde los sienéses compran las especialidades para llevarlas sobre las mesas de las familias y amigos.

En Siena los pasteles de hacen los dueño; aunque ellos se pueden encontrar en el arco del año, en este periodo los dulces se venden solos.

IMG_4361

Entre varios, el Panforte es en absoluto el dulce más famoso. Producido en la versión clásica – dicha Panpepato – o en las otras mas “dulces”, como el Margherita, se suele encontrar al final del almuerzo sobre las mesas con los Ricciarelli, sabrosas galletas, hechas con pasta de almendras; finalmente, hay los Cantucci, que, antes de comerlos, se tienen que embeber en un vino licoroso, llamado Vin Santo.

Además de las tiendas de comestibles, también se pueden encontrar los dulces en uno de los restaurantes o tabernas, donde se pueden pedir como postre.

Pero, si queréis conocer uno de los pequeños restaurantes de Siena, no esperéis de encontrar espacios enormes: a los sienéses les gusta hacer las cosas con cariño y sin exageraciones.

Por eso que los entornos de las típicas tabernas son pequeños, íntimos. Los cocineros y las cocineras quienes preparan las viandas aman cuidar de sus huéspedes, los cuales están vistos como familiares.
Entonces, no perdéis la oportunidad de visitar la ciudad para la próxima nochevieja, o para el día de año nuevo, porque también vais a tener la ocasión de participar a los muchos eventos previstos para el 31 de diciembre y para el primer de enero (podéis encontrar toda la información en la pagina web www.enjoysiena.it o bien haciendo click aquí ). He pensado en tarifas promocionales para las visitas guiadas en Siena, eso para parejas, familias o pequeñas comitivas. Para saber más detalles, contactadme a info@www.guidaturistica-michelebusillo.com

IMG_4260