San Gimignano tour

Preparaos para visitar uno de los pueblos medievales más preciosos de Europa

San Gimignano, el centro del comercio y de la parada para los peregrinos y poetas, es hoy famosa por sus antiguas torres que rinden su silueta inconfundible desde las colinas circundantes.

Saldremos con nuestro camino desde la Porta San Giovanni, una vez ruta obligatoria para los peregrinos y los viajeros sobre el paso de la via Francígena. Al entrar en el corazón de la ciudad, os quedareis encantados por Piazza della Cisterna. Gracias a las torres que todavía la rodean, la plaza es un espacio muy atractivo, capaz de evocar, junto con la adyacente Piazza del Duomo, imágenes de cuando las calles y las plazas eran frecuentadas por mercaderes, poetas y caminantes.

 

Desde Plaza de la Colegiata podemos ir a visitar la homónima iglesia, decorada con dos refinados ciclos de frescos, obra de importantes maestros sieneses del siglo XIV.

En la antigua sede del municipio, cerca de la Colegiata, es donde admiraremos los curiosos frescos profanos de la Sala del Podestá. Caminando a través de la antigua Sala del Consejo, pintada con temas profanos – y donde incluso Dante Alighieri pronunció un discurso político – se tiene la sensación de revivir los momentos en que las habitaciones estaban destinadas a albergar los conjuntos de políticas de la ciudad.

Desde los pasillos del edificio se acede a la torre que es la más alta de San Gimignano – conocida para esta Torre Grossa – y que con sus cincuenta y cuatro metros de altura le permitirá disfrutar de una impresionante vista sobre el pueblo y las colinas circundantes.

Continuaremos el recorrido caminando por las calles del pueblo que están animadas por tiendas de artesanías y talleres de arte. Si no visitaron el interior de la Collegiata, la iglesia de Sant’Agostino os permitirá apreciar relevantes obras de artistas florentinos del siglo XV.

Terminamos la ruta afuera del centro histórico, haciendo una parada en una Hacienda, donde tendréis la oportunidad de realizar una visita guiada en la bodega (bajo petición, y también, si queréis, de los viñedos) para que podáis haceros una idea detallada sobre el proceso de vinificación.

Finalmente podréis seguir con una degustación de vinos, producidos directamente por la hacienda – incluyendo el típico vino blanco Vernaccia de San Gimignano DOCG – y también asociados con la comida hecha con ingredientes biológicos.