Montalcino and Sant’Antimo

Vamos a descubrir Montalcino,

pueblo encantador de la provincia de Siena, que se encuentra 564 metros sobre el nivel del mar, el hogar de uno de los vinos más preciados en el mundo: el Brunello.

Recorriendo sus calles pintorescas, llegaremos a la Iglesia de San Agustín, donde se puede visitar el Museo Diocesano de Arte Sacra, que alberga una de las más ricas colecciones de pinturas y esculturas de la escuela de Siena. En la sección arqueológica, los hallazgos y las reconstrucciones gráficas son donde se pueden descubrir las huellas de los asentamientos en el territorio, que datan de tiempos prehistóricos; luego, entrando en la iglesia de San Agustín, podemos admirar los refinados frescos del siglo XIV, algunos de los cuales fueron realizados por el refinado pintor sienés Bartolo di Fredi.

From the Museum we will then move to the Fortress, an imposing military building, which dominates the village from above a cliff; in this day the building houses a refined and well-stocked Enoteca. Here wine lovers can taste a glass of the best Brunello’s vintages.

De la Enoteca se sube a los bastiones de la fortaleza, desde donde se puede disfrutar de una vista espléndida sobre la Val d’Orcia, las primeras montañas de la Maremma y se puede trasver incluso la ciudad de Siena.

La hora del almuerzo será una excelente oportunidad para visitar una de las bodegas locales, una forma de conocer la fascinante historia de este vino, hoy orgullo toscano en el mundo. Desde las viñas hasta el envejecimiento en barricas de roble, conoceréis cada fase de la producción.

Terminaremos el itinerario en la Abadía de Sant’Antimo, uno de los ejemplos más significativos de arquitectura románica en Toscana. Caminando por los pasillos de la iglesia, todavía se puede respirar la atmósfera mística de antaño, cuando las imágenes talladas en la piedra – como las que aún decoran los muros de la abadía – estaban rebosante por significados que en parte escapan hoy en día, símbolos de una Edad Media distante y remoto que continúan fascinando a los visitantes.