La Tavola Bardi, una antigua representación de San Francisco en Santa Croce

La Tavola Bardi es una antigua representación de San Francisco de Asís de descubrir en Florencia. La obra es un temple sobre tabla que representa episodios de la vida de San Francisco de Asís. Conservada en la homónima capilla dentro de la iglesia de Santa Croce en Florencia, la pintura muestra uno de los testimonios figurativos más importantes relacionados con el culto al santo de Asís en los años inmediatamente posteriores a su canonización. Además, debido a su riqueza iconográfica, la tabla florentina es verdaderamente única por la presencia de escenas de la vida de Francisco que están inspiradas remiten a las primeras hagiografías del santo en circulación, las mismas que luego fueron casi completamente destruidas debido a la operación sistemática de depuración y edulcoración realizado por San Bonaventura.

Bonaventura fue el General de la Orden Franciscana quien, desde los años sesenta del siglo XIII, se comprometió a reformar la visión de San Francisco de Asís, llegando a modificar en parte la imagen más intransigente del mensaje franciscano.

Una nueva hagiografía franciscana

Para hacer esto, San Bonaventura comprendió que era necesario cambiar la percepción del San Francisco, a partir de las transmisiones literarias de la vida de Francisco, para incluso revisar las representaciones artísticas de la vida del santo. Por lo tanto, la acción de rectificación implicó la difusión de una hagiografía oficial de San Francisco, la Legenda Mayor, escrita por San Bonaventura en latín.

Dado que el panel de Santa Croce precede a la revisión de San Bonaventura, las escenas que aquí encontramos reflejan lo que ya no es posible ver hoy en los textos oficiales de la vida de Francisco.

La tabla Bardi en la iglesia de Santa Croce, Florencia

El significado fascinante de algunas de estas escenas, excluidas voluntariamente en la descripción hagiográfica de San Bonaventura con la intención de endulzar algunos aspectos de la pobreza de Francisco — además de su nuevo rol institucional que se le reconocía en la Iglesia — se puede descubrir oportunamente gracias a una visita guiada a la Basílica de Santa Croce, una de las iglesias más interesantes de Florencia. La Basílica se construyo como una fundación franciscana ya en el siglo XIII y es una de las primeras en la historia de la Orden franciscana. El primer proyecto de la iglesia se debe al gran escultor y arquitecto Arnolfo di Cambio.

Gracias a su historia centenaria y a la compleja sucesión de encargos artísticos que han enrequicido el edificio, desde las capillas de Giotto hasta la serie de entierros de personalidades ilustres de la historia italiana, la Basílica de Santa Croce es una de las iglesias más fascinantes, así como lo es la antigua representación de San Francisco.